Hola de nuevo, aquí estoy, más vale tarde que nunca, dicen....
Me hubiera gustado muchísimo haber escrito mucho antes.
Me hubiera encantado hablaros de las últimas actividades en las que hemos participado, mucho antes.
Pero no pudo ser.
Así que haré un resumen, intentaré trasmitiros todas esas emociones, de tres actividades a las que hemos asistido.
La más lejana en el tiempo, la más cercana en el corazón, la actividad organizada por Konsu, principalmente, para el comité anti-sida en sus jornadas anuales, queremos la reparación facial, que es fundamental. Absolutamente entrañable, increíblemente emocionante.
Apagaron las luces. Salió Konsu en su papel de ciega, firme, rotunda, caminando con el bastón, reforzando con éste sus pasos, erizándonos ya la piel. Subió al escenario, y nos estremeció con la romanza, que ella misma había compuesto, y con el apoyo de las caretas, dibujos y palabras de las personas que estuvieron con ella en el escenario. Terminó la romanza, sonaron algunos tambores, gritamos algunas consignas, todas conmocionadas por las palabras, por los sonidos; se desplegó la pancarta, tocamos todas juntas ya.... Rodeamos el salón de actos, todas las personas nos miraban, con asombro, con simpatía, aplaudían, coreaban, mucha comunicación, mucha emoción. Con toda esa emoción, salimos al patio, retumbaban los critales, temblábamos nosotras también, la bedel se puso nerviosa y nos sacó a la calle. Allí nos organizamos, salió la pancarta, salieron las personas asistentes, seguimos tocando, la gente se paraba a mirar, qué estaba pasando allí...
Y volvimos a gritar las consignas, vibrando de nuevo con la reivindicación....
Terminamos, al fin, de tocar, de gritar. A mí todavía me palpitaba todo, vibraba con la conexión con las personas que estaban felicitándonos, ¡¡¡pero si a quienes había que felicitar era a ellas, que llevan luchando tanto tiempo para que la reparación facial sea una realidad, tan necesaria como es!!!
Y ya, para "rematar", ese pedazo de "detalle" que tuvieron con nosotras, qué mejor regalo que un instrumento para tocar, para seguir dando guerra. Y la invitación para compartir con ellas una cena en La Caleya. Muchísimas gracias, el honor ha sido nuestro, totalmente nuestro. Son estos actos los que hace que salgamos con ilusión y con coraje a la calle.
Como el uno de mayo. Salimos en Xixón, la ciudad de la charanga. Salimos, según mi parecer, a tocar, a cantar, a reivindicar. A decir lo que queremos decir en la calle, a gritar que no estamos conformes con lo que está pasando en el mundo. Y eso hicimos. Marlén, maravillosa como siempre con el megáfono, se curró la hoja de las consignas con las músicas. Yolanda se curró la mezcla de ritmos, y entre ella y Adri nos dirigieron, nos llevaron de la mano toda la manifestación, con alegría, con energía. Y después de la lectura de los manifiestos, tocamos un poco más, para nosotras, para las que estaban allí, para seguir disfrutando. Terminamos con el "cabezón", con Aurora dirigiendo, para dar paso a la comida, donde también cantamos y confraternizamos.... Un día intenso, con muchas emociones.
Y también hubo emoción en la actividad de ayer. Día dedicado al comercio justo, en la plaza de trascorrales. Nos invitaron a hacer una tamborada, a tocar los tambores a favor de un comercio que tendría que ser el existente. Y estuvimos con Samuel, algunas tocando nuestros tambores como si fuera un yembé, flipando con lo que este hombre "saca" de un tambor. Increíble. Y estaban también los de la batucada de Oviedo, y salimos todas a tocar fuera, que se nos oyera, que la gente preguntara qué pasa, porqué tocáis. Y fue una pasada meternos en el grupo de la batucada, y aprender un poco de ese ritmo, ver su disciplina, su dirección, su esfuerzo. Hacíamos lo que podíamos, no conocíamos las señas, no conocíamos el toque de cada tambor, así que los seguimos como pudimos.
Ojalá se den más estas oportunidades de aprender, de mezclar, de probar, de saborear otras experiencias. Gracias, muchas gracias por compartir un poco de vuestro saber con nosotras.

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