Hacía mucho tiempo que no escribía nada nuevo en el blog, la falta de tiempo y el calor que me duerme las neuronas. El caso es que quería contaros lo que hicimos en Madrid.
Con esto del verano y obligaciones varias que tenemos todas, y es que la militancia roba demasiado tiempo, bajamos 6 charangueras a la manifestación del Orgullo en Madrid. Acompañamos a las chicas de TríbadAS y a todo el colectivo de XEGA.
Bajamos con los tambores al cuello como no puede ser de otra manera y sudamos y tocamos y volvimos a sudar, por este orden.
Madrid en julio es como un horno gigante donde la gente se asa poco a poco, pero es esa temperatura la que ayuda también a que la gente salga a manifestarse. Se colocan sus mejores galas o en su defecto las que dan menos calor y se enorgullecen de lo que son, salen del armario aunque sea sólo un día porque entre la multitud podemos ser más que anónimos.
Salimos cantando, tocando los tambores, golpeando con fuerza porque teníamos detrás a otro grupo de batucada mucho más numeroso y queríamos que se nos escuchara, queríamos que las consignas que llevábamos se escucharan, que la gente pudiera ver que estábamos allí porque creemos que hay que educar en la diversidad, que la homofobia, la lesbofobia, la bifobia y la transfobia se pueden erradicar si los jóvenes y los niños aprenden desde el principio a no demonizar a los otros por no ser como ellos.
Sé que se nos oyó alto y claro porque nos lo dijeron. Sé que sonamos bien a pesar de ser pocas porque cuando parábamos para tomar aliento nos pedían que siguiésemos, que no parásemos de tocar.
Cantamos, bailamos, tocamos los tambores y lo más importante, vivimos un año más la manifestación más multitudinaria.
Pusimos nuestro granito de arena. Estoy orgullosa de mi vida, estoy orgullosa de mis compañeras, estoy orgullosa de los jóvenes que nos acompañabas, de las madres, de los padres, de todos los integrantes de XEGA.
Fue un gran día del Orgullo.
Adriana.

1 comentarios:
¡Y por muchos más!
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