Somos perras y mordemos...

03 abril 2011

Feminismo(s) y poder(es)

Cuando el poder se apropia de las reivindicaciones, éstas pasan a ser simplemente indicaciones. Eso en el mejor de los casos.

¿Y a qué viene esto?

Pensando en los feminismos actuales, porque a pesar de muchas, son feminismos, no existe un único feminismo, cabe preguntarse si ya hemos llegado al tope en cuanto a niveles reales de igualdad. Seguramente me diréis convencidas que ni mucho menos, en base a las mil y una situaciones que todas conocemos y que dejan en evidencia a diario esta igualdad que no termina de consumarse. Y estoy de acuerdo. Pero a veces, escuchando los discursos oficiales, y más en periodo electoral, lo que viene siendo siempre últimamente, pareciera que todo está conseguido.

Porque tenemos ministras, secretarias de estado, diputadas, presidentas de Comunidades Autónomas, alcaldesas, concejalas y demás cargos políticos que podamos imaginar. Porque por ley hay (o debería haber) listas paritarias. Porque hay un día al año donde se conmemora el día de la mujer, y está muy bien, y como el día del DOMUND políticos y políticas hacen actos oficiales y sacan sus huchitas con cara de negritas y te dicen todo lo que han recaudado y hecho por esas pobres mujeres que no sabrían qué hacer sin ellos. Porque ¿cuándo se ha visto mayor esplendor y gloria en el reino de las Españas que ahora y mayor libertad, que hasta puedes enseñar las tetas en una capilla y bueno, igual te detienen, pero al menos no te dejan tirada en una cuneta…? ¿qué más queréis, oh ingratas mujeres que nunca tenéis bastante?

Y no es que quiera obviar los avances, legales y sociales conseguidos y que en otro momento se podrán enumerar. Quiero centrarme brevemente en un aspecto. Cuando los poderes asumen un discurso, no sólo lo asumen; lo interpretan, retuercen, explotan y asfixian. El tipo de feminismo que en general sustenta el poder, no deja de mirarse el ombligo en el oficialismo rancio y obsoleto que bien podría llevarnos al siglo XIX. Con un discurso moralista y maniqueo de buenas y malas. Con una absoluta desvergüenza a la hora de seguir perpetuando discursos machistas y heteropatriarcales, como en el sangrante modo de enfrentar la prostitución, por ejemplo, desde el Gobierno. Un feminismo exclusivamente burgués, heterosexual, blanco y occidental.

Mientras sigan ignorando, de modo atrozmente consciente, que el feminismo es cosa de todas, mujeres y hombres, de todas las orientaciones sexuales, de putas y beatas, de negras y blancas, de precarias y acomodadas…seguiremos asistiendo al día de la banderita, jodidas pero contentas.

Porque hacer políticas feministas también pasa por escuchar a toda la sociedad, no sólo a quienes te doran mejor la píldora, porque desde los coches oficiales se huele poca calle, porque apoyando y promoviendo leyes y actuaciones que nos llevan, como sociedad, a la progresiva y parece que sin freno precarización del empleo, al recorte progresivo de derechos laborales y sociales, a dejar vendida a la población al mercado, a la explotación…eso nunca va a conducir a una sociedad igualitaria, y en eso, todas y todos estamos metidas y acabamos bien jodidas. Eso, jamás, puede ser obviado por quien se dice feminista en un acto con posibles votantes, pero pronto se le olvida desde la altura de sus zapatos de alta costura.

El feminismo será para todas, o no será.


4 comentarios:

Marcela dijo...

Amén, digo: muy bien dicho (uy, que me salió la vena monjil)

tiaisi dijo...

Me encanta! Se puede decir más alto pero no más claro.

Ire dijo...

Qué orgullosa está tu madre, no se puede decir mejor. Yo por mi parte también lo estoy. De lo mejor que he leído en los últimos tiempos, ositx mía. y absolutamente de acuerdo

melania fraga dijo...

Cada vez estoy más convencida del feminismo en el que quiero estar y con quien. Gracias chicos y chicas de la Charanga por ofrecer un espacio crítico, independiente e incluyente.